lunes, 2 de enero de 2017

La mexicana Isabel Custodio asegura que Castro le propuso acompañarlo en el poder en Cuba

La mexicana Isabel Custodio asegura que Castro le propuso acompañarlo en el poder en Cuba


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La mexicana Isabel Custodio. (EFE)
Cuando supo de la reciente muerte de Fidel Castro se llenó de "tristeza" y la invadió la nostalgia, afirmó en una entrevista con EFE la mexicana Isabel Custodio, quien asegura que hace seis décadas estuvo a punto de casarse con el dictador tras varios meses de noviazgo y que este le propuso acompañarlo en el poder en Cuba.
Hija de exiliados republicanos españoles, esta escritora, periodista y activista de los derechos de la mujer contó su relación amorosa con el Castro en el libro El amor me absolverá, publicado en 2005.
Once años después rememora aquel episodio, y una vida marcada por el año 1956, cuando conoció a Castro, al que recuerda como alguien "encantador".

"Era muy guapo, muy atractivo, y tenía una labia que te convencía de lo que quería; era simpático, ocurrente, tenía una memoria prodigiosa y lo que no sabía se lo inventaba", dijo Custodio en su apartamento de la colonia (barrio) Condesa de la Ciudad de México.
Custodio, quien rechazó hablar de la hegemonía de los Castro en Cuba, dijo que "en la intimidad" el fallecido dictador "tenía mucho sentido del humor, era muy gracioso y le gustaba mucho imitar a los demás".
Relató que se conocieron gracias a un amigo de la familia de ella, el español Néstor Almendros, luego un renombrado director de fotografía en Hollywood.
Custodio, quien por entonces tenía 17 años, acompañó a Almendros a la cárcel de la capital mexicana donde Castro estuvo recluido junto con un grupo de cubanos exiliados.
Según su versión, Castro le pidió a Almendros su nombre y su teléfono.
Al salir de prisión la llamó y fue a conocerla a casa de Teté, una cubana con la que Isabel vivía mientras estudiaba y sus padres permanecían de gira con la Compañía de Teatro Clásico por México.
"Se plantó frente de mí y me dijo 'Yo vengo a proponerte que tú te cases conmigo'", narró Custodio, quien participó en reuniones con Castro, su hermano Raúl y Ernesto Che Guevara en 1956, año de la partida del yate Granma desde Tuxpan (Veracruz) hacia Cuba en noviembre.
A Raúl Castro la mexicana lo describió como "muy gris". No obstante, dijo que "los dos hermanos se querían muchísimo" y que "Fidel siempre protegió a Raúl porque era más chiquito, más enclenque, era como el feíto".
Custodio afirmó que, al parecer, Raúl Castro, pero sobre todo el Che —con quien afirmó que discutía de tú a tú sobre marxismo porque ella era una joven estudiante de Filosofía "muy preparada, culta y sabía mucho de política"—, se mostraron contrarios a la boda.
Especialmente porque, aunque venía de "un exilio" por la Guerra Civil española, la consideraban una "niña burguesa" y creían que podría llegar ser "el punto débil de Fidel" para sus adversarios.
Por una u otra razón, el enlace nunca se concretó. "Estuve dispuesta a compartir mi vida con él", pero "al final me arrepentí el mismo día de la boda, con el traje puesto y todo", relató Custodio, quien dijo que incluso tiró el anillo de compromiso.
Añadió que no tiene fotos con Castro porque se las llevaron las fuerzas de seguridad mexicanas que irrumpieron aquel año en la casa de Teté, deteniendo a varios insurgente cubanos con armamento.
Sobre el motivo del plantón que dice haber dado a Castro explicó: "Empecé a crecer y a darme cuenta de lo que eran otras cosas, de lo que era tener una pareja, lo que era convivir; en muy poco tiempo viví como una vida de muchísimos años".
Aseguró que, tras la suspensión de la boda, Castro le dijo: "Te propuse que nos casáramos porque quería que tú llegaras conmigo, que llegáramos a tener el poder, porque habíamos luchado juntos y habíamos llevado todo este camino juntos".
Custodio dijo que volvió a ver a Castro varias veces años después. Una de ellas cuando realizó un reportaje en La Habana para la televisión publica mexicana con motivo de los 25 años de la Revolución Cubana.
Rehusó responder a la pregunta de si la llama de la pasión seguía todavía viva, pero contó que Castro le anunció que hablaría con Cubana de Aviación para que pudiera ir a verlo siempre que quisiera.
Luego se vieron "dos o tres veces más" en viajes "personales" que Custodio, casada cinco veces y que tuvo tres hijos y varios nietos, realizó a la Isla y sobre los que tampoco profundizó.
Hasta no hace mucho, dijo, el dictador le mandaba "recados" a México a través de los embajadores cubanos de turno.
De la muerte de Castro, el 25 de noviembre pasado, se enteró al día siguiente temprano, cuando un periodista le llamó para conocer su reacción.
"Me entró una tristeza tremenda; ese día me sentí muy tocada", lamentó.

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