Vecinos de Guanabacoa viven desde hace cinco años entre aguas albañales

Agua albañal estancada en Torroella y Ángeles, reparto D'Beche, Guanabacoa. (A. ZAMORA)
Los vecinos de la calle Torroella en el reparto D'Beche, de Guanabacoa, ya no tienen a quién recurrir para arreglar el salidero de aguas albañales que inunda su calle y entra en los portales, jardines y patios.
Según los habitantes del lugar, el problema ya tiene cinco años de antigüedad y es conocido por todas las autoridades del municipio.
"Hemos ido al Poder Popular, al Partido, a Aguas Negras, a Acueducto", aseguran. "Lo último que nos dijeron en el Poder Popular fue que teníamos que ir el martes, que es el día de atención a la población, como si ya no hubiéramos ido un montón de martes".
"Todo el mundo conoce el problema", dicen. "Lo hemos llevado a todas partes y con fotos incluidas. Además, la presidenta del Gobierno y el director de Acueducto viven a dos y tres cuadras de aquí, lo han visto con sus propios ojos".
Caridad García Pérez, una de las vecinas más afectadas, ha recorrido personalmente todas las instancias municipales demandando atención. La ha acompañado en delegado de la circunscripción, Francisco Branly Naranjo, quien apoya a los vecinos, pero tampoco ha podido conseguir la solución para el problema.
"En diciembre de 2015 funcionarios de Acueducto nos enseñaron el proyecto para el arreglo de la tubería", explica Caridad. "El delegado y yo vimos que el plan consiste en cambiar toda la tubería desde Antonio Cobo hasta Ángeles, porque está muy vieja y remendarla no resuelve el problema".
Sin embargo, el proyecto no se ha llevado a cabo y ya la tubería de agua potable se encuentra contaminada. "El agua sale por la pila turbia y con mal olor", asegura otra vecina de Torroella.
Una vecina de Ángeles cuenta que en años anteriores la contaminación se ha extendido también por su calle y han tenido que sobrevivir a base de pipas.
"El año pasado Acueducto mandó unas tuberías, supuestamente para cambiar la que está afectada", recuerda. "Aquello era desastroso. No tenían ni herramientas para trabajar, los vecinos tuvimos que prestarles de todo. Al final nada más cambiaron un pedacito de tubería, pero eso les sirvió para justificar el resto de los tubos, que 'desaparecieron' y nadie sabe adónde fueron a parar".
En esa ocasión, el arreglo no duró nada y las aguas se siguieron vertiendo.
"Hace como tres meses, con el lío del zika, vinieron otra vez a ponerle un parche al tubo", continúa Caridad. "Yo les dije que no iba a funcionar, que estaba tan viejo que iba a explotar por otra parte, y mira, explotó justo frente a mi casa".
En estos momentos, el agua albañal corre desde frente a la casa de Caridad, Torroella abajo, hasta la esquina con Ángeles, donde se estanca. En el Poder Popular les han respondido, por último, que conocen el caso, pero que pueden ir adónde quieran, que allí no se va a arreglar.
"Si sumas eso al basurero que hay en la otra cuadra, en la esquina de Ignacio Clemente y Antonio Cobo, terminas preguntándote como la gente de esta zona sigue viva", se queja la vecina de Ángeles.




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