Capriles: 'Venezuela es una bomba que en cualquier momento puede explotar'

El líder opositor venezolano Henrique Capriles durante una marcha con seguidores en Caracas. 14 de mayo de 2016. (AP)
Mientras el Gobierno amenazó con intervenir las plantas paralizadas y encarcelar empresarios, la oposición advirtió de un estallido social en Venezuela si el chavismo intenta bloquear el proceso revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.
"Si ustedes trancan la vía democrática, nosotros no
sabemos qué puede pasar en este país. Venezuela es una bomba que en cualquier momento puede explotar", advirtió ante la multitud el líder opositor Henrique Capriles, quien convocó para el próximo miércoles otra movilización hasta las instalaciones del Consejo Nacional Electoral (CNE), reportó la AP.
Cientos de partidarios de la Mesa de Unidad Democrática, la fuerza política que agrupa los movimientos de oposición, se concentraron en la avenida Casanova de la capital venezolana para "protestar pacíficamente" y exigir al CNE que se pronuncie sobre la validez o no de 1,8 millón de firmas recolectadas en abril en apoyo al proceso de revocatoria contra Maduro, cuyo mandato debería extenderse hasta 2018.
"Queremos quitarnos este yugo de encima para poder vivir bien", expresó el opositor Simón Moreno a la AP en las calles de Caracas. "Estoy pasando por los peores momentos, pero no me preocupo por mí, me preocupo por mis hijos. Qué van a conseguir en un país destrozado", lamentó este jubilado de 67 años.
El clamor de Moreno pareció respondido desde otra zona de Caracas, la plaza Diego Ibarra, donde se congregó el chavismo. Allí el líder oficialista Jorge Rodríguez dijo a los seguidores de Maduro que "no habrá referendo" revocatorio y desconoció la validez de las rúbricas recogidas por la oposición al asegurar que "pusieron a firmar a los muertos, a los menores de edad y a los extranjeros indocumentados".
Cualquier acto de fraude ha sido negado por la oposición.
Las movilizaciones de este sábado fueron precedidas por días convulsionados debido a la militarización de Caracas por orden del Gobierno y por algunos roces entre oficialistas y opositores el pasado miércoles cuando se encontraron en otra marcha. Ese día, Capriles fue rociado en el rostro con gas pimienta por agentes de la policía.
Este sábado la oposición cuestionó además la legalidad de un nuevo decreto de estado de excepción y emergencia económica firmado por Nicolás Maduro y anunció nuevas protestas callejeras para activar el referéndum revocatorio.
Líderes opositores consideraron que el más reciente decreto del presidente busca agudizar la crisis política en el país.
"Estamos hablando de un presidente desesperado que se coloca al margen de la legalidad", afirmó el portavoz de la alianza opositora, Jesús Chuo Torrealba.
Maduro no ha ofrecido detalles de las medidas que dictará bajo el estado de excepción, pero dijo que se trata de un decreto "más completo" que el que firmó a principios de año y el Tribunal Supremo de Justicia declaró vigente, pese a que la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, lo rechazó.
Los venezolanos viven desde hace dos años bajo una recesión económica, altos precios y una creciente escasez de alimentos y medicinas que han golpeado la popularidad de Maduro, y dado argumentos a la oposición para buscar revocar su mandato.
"No hay ninguna razón para que este año no haya revocatorio, salvo que quieran trancar la vía democrática", dijo Capriles, informó Reuters.
"Habrá un estallido social si él (Maduro) no deja que se haga el revocatorio", comentó Marisol Dos Santos, una madre trabajadora de un supermercado, que protestaba el sábado en Caracas.
"Estamos cansados de la delincuencia, del hambre. Esto es inaguantable", agregó.
Amnistía Internacional (AI) advirtió este sábado que el estado de excepción y de emergencia económica firmado por Maduro "pone en mayor riesgo la ya frágil situación de derechos humanos" en el país, reportó EFE
El director ejecutivo de AI Venezuela, Marcos Gómez, expresó en un comunicado que "el catálogo de abusos a los derechos humanos que se han registrado en el contexto de operativos de seguridad y orden público durante estados de excepción en Venezuela en el pasado han sentado un precedente alarmante".
La organización alertó que las medidas derivadas del estado de excepción no deben ser usadas para reprimir las manifestaciones pacíficas, en especial aquellas que tengan que ver con reclamos por derechos sociales, económicos y políticos y que, de ninguna forma, sirvan para justificar la detención arbitraria de quienes participen en estas.
"El gobierno de Venezuela debe recordar que los estados de excepción no derogan ni suspenden el ordenamiento jurídico nacional e internacional, de manera que los cuerpos de seguridad y los funcionarios siguen siendo responsables por sus actuaciones u omisiones e, igualmente, que tampoco suspende el ejercicio de las acciones judiciales necesarias para la protección de los derechos humanos", resaltó Marcos Gómez.




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