Por Ariel Clavijo -
Todo parece indicar que la muerte de Orlando Zapata, y la puesta en libertad de
los últimos presos políticos del grupo de los 75 han aclarado la mente de
algunos otros que se encontraban estancados en cómo iniciar algo con seriedad
para buscar la definitiva línea de la libertad de Cuba,
Un misticismo ha
hecho posible que se haya establecido una comparación con los 12 Apóstoles para
afianzar las ideas de unión de los grupos opositores y disidentes dentro de
Cuba. La idea de unión interna no parece descabellada, pues de esa forma los
grupos del exterior se verían obligados a incorporarse a la unión planteada por
los cubanos de la isla. Todo tiene una base lógica, pues si trataran de unir a
los grupos en el exterior, con sus marcadas diferencias, heridas profundas de
antaño, el protagonismo de muchos de los dirigentes de esas organizaciones y
partidos, la ambición de llegar a ser los conquistadores del trofeo cubano,
tardarían varios años más y tal vez el próximo de la dinastía de los Castro
seria el que ganaría el galardón de iniciar las aperturas que tantas vidas ha
costado al hambriento pueblo de Cuba.








