Por: Dr. Oscar Elías Biscet, La Habana, Cuba - El régimen totalitario de Castro, ante la pérdida inminente del mercado de bienes venezolanos, se prepara para su mejor jugada diplomática internacional, la conquista del mercado empresarial americano.
No es la primera vez que la dictadura cubana logra hacer una hábil jugada diplomática y obtener beneficios para su supervivencia en el poder. En los inicios de la década del sesenta lo obtuvo con el apoyo incondicional de la Unión Soviética y prolongó su existencia hasta la caída de este imperio socialista en 1991.





Dr.
Oscar Elías Biscet


