EDITORIAL
Tal parece que
Dios ha escuchado nuestros ruegos y se digna de otorgarnos un milagro a
aquellos amantes de la Democracia en Latinoamérica y los que hemos añorado por
años, la libertad de nuestros pueblos y la salvación del único sistema capaz de
garantizarnos el respeto a los derechos obtenidos al momento de haber nacido.
A los que se nos
niega el derecho de elegir libremente nuestros gobernantes, nos complace
grandemente ver cómo, con pasos firmes, la democracia va recuperando el terreno
perdido en nuestro continente. Ya Argentina, por medio del voto popular emitido
en las urnas, ha elegido a un presidente que realmente desea lo mejor para su
país. El Señor Macri se impuso a los amigos de Castro, a los servidores de los
petrodólares de Maduro, a los trasnochados del Socialismo del Siglo XXI y hoy
por hoy enarbola la bandera de la libertad y la Democracia.
Pocas horas nos
separan de los resultados de las elecciones parlamentarias en Venezuela y este
domingo, los venezolanos tendrán la oportunidad de elegir un nuevo Parlamento
para decidir si le cortan las alas al mal llamado Presidente Nicolás Maduro, un
vende patria, un traidor a los ideales del pueblo, otro de los incondicionales
de los Castro y el sostén del Socialismo del Siglo XXI; quien ha sido capaz de
entregar la soberanía del pueblo venezolano a la tiranía de los Castro y entrar
en contubernio con tiranuelo de Irán.
Esperamos que el
pueblo venezolano haya aprendido la lección, que haya sido capaz de comparar el
sistema de vida, lo que siempre represento la Democracia para el país Sur
Americano y la importancia de escoger entre aquellos, que con sus defectos, le
brindaron la tranquilidad a sus familias, trabajo y otras garantías
constitucionales que son las realidades que debe otorgarle un verdadero
gobernante a su pueblo y aquellos que han sumido al país en la miseria, el
hambre, las enfermedades, la corrupción, el narcotráfico, el alto costo de la
vida, la inseguridad y las mentiras diarias pronunciadas por aquellos incapaces
de ofrecer paz , tranquilidad y bienestar a su pueblo.
Sabemos que el
pueblo venezolano está cansado y ha dicho basta a quienes han despilfarrado las
ganancias obtenidas por la primera industria del país y la han entregado a
aquellos que han desangrado a su pueblo y lo han conducido a la miseria;
aquellos desgobiernos y tiranos que han convertido la América Latina en un
campo de batalla, aquellos que han apoyado a los movimientos insurreccionales
como medio de terror para mantenerse ellos en el poder.
El pueblo de
Venezuela está listo para emitir su voto y condenar a aquellos que han dividido
a la familia, al igual que lo hicieron en Cuba los que también gobiernan en Venezuela
por mandato Presidencial del Madurismo y
estamos seguros que será un voto condenatoria a quienes no supieron dar a su
pueblo el bienestar merecido. Venezuela está lista para dar un ejemplo del
poder que tiene el voto, de la unión partidista, de la fuerza que tiene la
sociedad civil, de la pujanza de sus estudiantes y de la persistencia, de
aquellos, que supieron darle esperanzas a su pueblo,
DIOS LOS BENDIGA





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