EL FUTURO
DE CUBA
Por: Ariel
Clavijo
Cuando un
grupo de hombres se decide a lanzarse a la lucha para realizar cambios en un país,
tiene que primeramente analizar cuáles son los problemas que confronta esa sociedad
a la cual va a representar. No solamente se debe analizar profundamente las
necesidades de esa sociedad, sino también, cuales son las soluciones a esas
necesidades. Cuando las necesidades son materiales, la respuesta a esas
necesidades debe ser planteada con soluciones materiales, pero cuando las
necesidades son de índole ideológicas, los cambios, más profundos, deben ser
tales, que abarquen cambios conceptuales dentro de esa sociedad.
En el caso
de Cuba, se necesitan cambios radicales de toda índole dentro de la sociedad
que ha vivido varias generaciones donde se han manejado tanto conceptos ideológicos
como materiales. La tiranía de los hermanos Castro ha cambiado los conceptos ideológicos
sobre nuestros vecinos del Norte ya que la guerra ideológica se centraría sobre
ellos como el principal enemigo de la ideología comunista.
Desde la
edad más temprana, se elaboraron los programas educativos en las escuelas
basados en el cambio conceptual que existía sobre la sociedad, la familia, la religión
y las relaciones con otros países y se priorizo el concepto de socialismo como
la base social y económica que debía predominar en nuestra patria. Eso se
traduce en que nuestra juventud ha cambiado todos aquellos conceptos,
incluyendo los morales, de cómo se debe desenvolver un ciudadano dentro de la
sociedad. Cambiaron los conceptos laborales, morales, religiosos, las
relaciones con otros seres humanos cambiándose en si todos los conceptos
tradicionales de una sociedad cuyos valores morales se movían al mismo ritmo
que de los valores religiosos y familiares.
Esto
quiere decir que la tarea no será fácil para aquellos con aspiraciones políticas
en el futuro de Cuba. Por lo tanto, todo aquel que tenga tales motivaciones políticas,
debe tener en cuenta elaborar los adecuados planteamientos políticos e ideológicos,
económicos y sociales capaces de devolverle la tranquilidad a una población que
durante 57 años ha padecido una tiranía brutal y sanguinaria que llego a
cambiar los conceptos heredados desde los primeros tiempos de la Republica.
No muchos
partidos y movimientos políticos en la oposición cubana tienen elaborados
planes dentro de una plataforma política que explique a la población cuáles son
sus planes para resolver la compleja situación de nuestra Isla.
Muchos de
los opositores dentro y fuera de Cuba, solo piensan en llegar, pero con las
manos vacías, y luego improvisar tal como lo hizo Fidel Castro en el año 1959;
eso quiere decir que nos encontramos frente a muchos caudillos que llegarían
con las manos vacías frente a un pueblo lleno de inquietudes, dudas y
desconfianzas que no quiere otra tiranía en nuestra patria.
Hay otros
que se adelantaron a la voluntad popular y han elaborado una constitución para
ser implantada el día de la liberación, pasando por encima de una Constitución
ya elaborado que aún se encuentra vigente y considerada como una de las más
completas del mundo y que ha servido de ejemplo para muchos países.
La situación
no es tan fácil pero no es difícil tampoco si tenemos en cuenta la continuidad
de la Constitución del 1940 para iniciar el nuevo proceso político, social y económico
de nuestra patria a la caída del tirano pues tenemos que contar con algo ya
establecido y conocido donde se encuentren establecidos los conceptos de cómo
debe marchar un país enmarcado dentro de un Estado de Derecho
Lo que
debe quedar establecido es que aquellos que aspiren a convertirse en un nuevo
tirano en nuestra patria, deben tener en cuenta que el pueblo de Cuba quiere
cambios, pero verdaderos cambios encaminado a que la ciudadania viva dentro de
una Democracia, disfruten de la verdadera libertad y dentro de un Estado de
Derecho.




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